Afrodita, el arquetipo


La diosa de la belleza y el amor

PASIÓN  

SENSUALIDAD  

DISFRUTE

Afrodita es nuestra esencia femenina, nuestra conexión con el cuerpo, la pasión y el amor. Es nuestra sensualidad y sexualidad. Busca la estética y disfruta de la belleza en todos los órdenesSabe comunicar y relacionarse socialmente. 

Tiene una enorme capacidad de disfrute y sabe encontrar el placer en lo que hace. Vive en el aquí y ahora, y esa capacidad de estar presente es su principal potencial.


AFRODITA

 

Artemisa, el arquetipo

La diosa de la caza y de la luna

LIBERTAD 

 ENERGÍA 

ACCIÓN

Artemisa es la capacidad de acción. Es nuestra parte que se pone en movimiento y hace. Segura de sí misma, Le interesan la justicia y la conexión con otras mujeres. Está orientada a conseguir sus metas. Disfruta de los deportes y la aventura. 

Libre y autónoma, marca sus propios caminos. Defensora del mundo natural, promueve la ecología, el uso responsable de los recursos. Se atreve, se expo­ne, hace, va hacia sus objetivos.

ARTEMISA


Atenea, el arquetipo

La diosa de la sabiduría y las artes de la guerra

ESTRATEGIA  

CONOCIMIENTO  

LIDERAZGO

Atenea es nuestra parte racional, estratégica. Representa la posibilidad de parar y pensar fríamente. Es lógica y práctica, prioriza la razón por sobre la pa­sión. Tiene una capacidad innata de liderazgo tanto exterior como interior. 

Sus objetivos son claros y precisos. Se vale de su intelecto y conocimientos para lograrlos.  Su visión y liderazgo le permiten ocupar espacios antes vedados a las mujeres. Sabe quién es y adonde quiere llegar.


ATENEA


Deméter, el arquetipo

La diosa de la agricultura y las cosechas

MATERNIDAD 

GENEROSIDAD 

PROTECCIÓN

Deméter es  nuestra parte maternal, cuidadora, protectora.  Está atenta a las necesidades de los semejantes, siempre dispuesta a satisfacerlas.Tiene una capacidad inagotable de dar. Da tiempo, consejos, ayuda, abrazos, dinero.

Tiene una gran disposición para estar cuando se la necesita, y posee una gran capacidad de escuch,. Entiende y siente las necesidades de sus pares, los ayuda, está ahí para todos.

DEMÉTER


Hécate, el arquetipo

La diosa de la Magas y Hechiceras

FE 

 Alquimia  

SABIDURÍA

Hécate es nuestra parte sabia, alquímica y transformadora. Representa la conexión con lo espiritual y la trascendencia, es la intuición y la creatividad. Tiene gran claridad para resolver problemas. De conciencia amplia, es una buscadora incansable de verdades, hace magia, cambia, transforma, trasciende.

Junta en sí, el pasado, el presente y el futuro en una trilogía que representan a la niña, la adulta y la anciana. Esto la hace sabia, de una mirada amplia y comprensiva.

HÉCATE


Hera, el arquetipo

La diosa del Matrimonio

LEALTAD  

COMPROMISO  

ENTREGA

Hera sostiene el compañerismo, el compromiso y la con­fianza en el otro. Es esa parte nuestra que nos permite generar vínculos sólidos y duraderos en todo nivel. 

Fiel y leal es perfecta para cualquier proyecto ya sea familiar, de pareja o laboral porque establece vínculos que no rompe sino por el contrario defiende siempre. Estricta y con valores fundamentales, mantiene sus compromisos y lealtad siempre.

HERA


Hestia, el arquetipo

La diosa del Fuego del hogar

CENTRO 

DESAPEGO  

EQUILIBRIO

Hestia es  nuestra esencia. La conexión con nuestro centro, nuestras necesidades, y nuestro yo más profundo. Es la parte que nos permite volver a nuestro eje. Es nuestro refugio interior, cuando estamos a solas con nosotras mismas 

Es la custodia del hogar, es quien congrega, quien sostiene los valores familiares y las tradiciones. Disfruta de las pequeñas cosas cotidianas. Es serena, pacífica y armó­nica, no necesita protagonismo. 

 


HESTIA


Perséfone, el arquetipo

La diosa del Submundo

NIÑA INTERIOR 

APRENDIZAJES  

REINGENIERÍA

Perséfone es la hija de Deméter y representa ese arquetipo. Es nuestra parte niña, la conexión con lo lúdico, los aprendiza­jes y el crecimiento.  Es el humor por un lado, y la comprensión de lo más profundo por otro lado. Vive creciendo y madurando.

Su capacidad de cambio y adaptación la vuelven resiliente, pudiendo reinventarse para lograr su crecimiento personal y transformarse en sanadora, aceptando sus sombras como parte necesaria para su evolución.


PERSÉFONE